Pastor Tony Hancock

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¿Qué significa la circuncisión?
 
J.L. nos envía la siguiente pregunta desde México: Deseo saber, ¿por qué existía la circuncisión en aquel tiempo y cuál era su motivo?
 
Respuesta:
 
La circuncisión fue dada por Dios a Abraham como señal del pacto que hizo con él.  De la forma en que el anillo de bodas es la señal del pacto matrimonial, la circuncisión era la señal del pacto entre Dios y Abraham.  Al circuncidar a sus hijos, entonces, Abraham y sus descendientes daban testimonio de seguir participando en el pacto con cada generación subsiguiente.  Génesis 17:11 dice: Circuncidarán la carne de su prepucio, y ésa ser la señal del pacto entre nosotros.  Es interesante notar que los arqueólogos nos dicen que la circuncisión ya se practicaba.  No era necesariamente algo desconocido.  Lo importante no era la costumbre en sí, pues no era mágica; era el significado especial que ahora tenía.
 
Cuando Dios hizo el pacto con Israel por medio de Moises, pacto que representa una especificación y cumplimiento parcial del pacto con Abraham, la circuncisión siguió siendo la señal del pacto.  Cada varón israelita debía ser circuncidado como señal de su participación en el pacto.  Sin embargo, vemos aún con Moisés un énfasis en el aspecto espiritual de la circuncisión.  La circuncisión del cuerpo no era suficiente; era necesario que también el corazón fuera circuncidado - es decir, que el pecado y la maldad fueran cortadas.  Dice Deuteronomio 10:16: Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis mas vuestra cerviz.
 
Podemos preguntarnos por qué escogió Dios esta forma en particular de señalar el pacto.  Notemos, en respuesta, tres cosas.  En primer lugar, al involucrar el órgano generativo, señalaba que el pacto pasaba de generación en generación.  En segundo lugar, al quitar un pedazo de carne, se representaba el despojamiento del pecado - como se ve en la cita de Deuteronomio arriba expuesta.  En tercer lugar, existen ciertos beneficios de salud, sobre todo para la mujer, que se relacionan con la circuncisión.  La circuncisión no se hacía primordialmente por motivos de salud; sin embargo, tenía la mejoría de salud como efecto secundario, ilustrando la bendición que fluye de la fidelidad al Señor.
 
Cuando llegamos al Nuevo Testamento, hay un cambio radical.  Podemos comprender muchas cosas del Antiguo Testamento si nos damos cuenta de que el Antiguo Testamento tiene un enfoque físico, mientras que el Nuevo tiene un enfoque espiritual.  Es más, muchas de las prácticas y leyes del Antiguo Testamento se cumplen espiritualmente en el Nuevo.  Es así con la circuncisión.  Hemos visto que aún en el Antiguo Testamento tenía un sentido espiritual; en el Nuevo, el acto físico llega a carecer de importancia, y la circuncisión llega a ser puramente espiritual.  Podemos notar, por ejemplo, las siguientes palabras de Pablo: La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios. (1 Corintios 7:19)  La circuncisión que ahora importa es la espiritual, la que sucede cuando nos convertimos y nos arrepentimos por el poder de Cristo: En el también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo. (Colosenses 2:11)
 
Hoy en día, entonces, el creyente no se tiene que preocupar por la circuncisión del cuerpo; la iglesia decidió esto en el Concilio de Jerusalén, en Hechos 15.  Sin embargo, es necesario tener circuncidado el corazón para ser parte del nuevo pacto que Jesús inauguró en su sangre.  Esta circuncisión es obra del Espíritu Santo, y sucede cuando nos arrepentimos y confiamos en Cristo.